Estrategia de aprendizaje: Leer ampliamente

Estrategia de aprendizaje: Leer ampliamente

Bienvenido o bienvenida a nuestra primera entrada de blog.

Si estás aquí es porque estás dispuesto a mejorar tu español. ¡En Real Spanish somos muy apasionados del idioma y haremos todo lo que esté en nuestras manos para ayudarte! Si te gusta el blog, echa un vistazo a nuestros cursos.

En este blog abordaremos varios temas. Por ejemplo:

  • Vocabulario y expresiones relacionadas con la historia y cultura de España y el mundo hispánico;
  • Datos curiosos sobre el español y los hispanohablantes ;
  • Palabras comunes que tienen varios significados y usos;
  • Palabras y expresiones que se pueden confundir fácilmente: por ejemplo, palabras que se escriben o suenan casi igual y «falsos amigos»;
  • Puntos de gramática peliagudos;
  • Pistas y consejos para mejorar tu aprendizaje.

¡Envíanos tus dudas e ideas si quieres que abordemos un tema en concreto!

Utiliza estrategias de aprendizaje para mejorar tu español

Sabes que, para aprender bien un idioma, tienes que estar rodeado de nativos y usarlo tanto como sea posible en las actividades diarias: haciendo la compra, haciendo deporte, participando en actividades sociales y culturales, y muchas más. Esto, si estás en un país hispanohablante, no es tan difícil. Sin embargo, tienes que trabajar más duro si no lo estás. En las semanas y los meses que vienen te recomendaremos algunas estrategias para la adquisición de lenguas que te ayudarán, estés o no en un contexto hispanohablante.

Estrategia de aprendizaje No. 1: Leer ampliamente

Según lingüistas como Stephen Krashen, la mejor manera de mejorar tu vocabulario es leer mucho, a un nivel un pelín más alto que tu nivel actual. Y según Paul Nation, experto destacado del desarrollo del vocabulario en una segunda lengua o lengua extranjera, para poder entender lo que lees, y para poder adivinar el significado de la mayoría de las palabras que no conoces, debes conocer ya al menos el 95% de las palabras del texto.

Leer ampliamente

Para comprobar la accesibilidad de un texto, lee una página sin buscar palabras en un diccionario, sino subrayando o destacando cada palabra desconocida. Cuenta la cantidad de palabras en algunas líneas y calcula el promedio de palabras por línea. Multiplica este número por la cantidad de líneas en la página. Luego cuenta las palabras destacadas o subrayadas. Cuenta cada palabra solo una vez, no importa cuántas veces surja, y no cuentes otras formas de la misma palabra (por ejemplo, mentira, mentir, mentiroso/a).

Luego calcula el porcentaje dividiendo la cantidad de palabras desconocidas por la cantidad total de palabras. Si sale a más de 5%, este material no es adecuado. Luchar con un texto no es motivador, así que mejor guárdalo para otra ocasión y busca algo más accesible por ahora.

Lee lo que te interesa: novelas, biografías, revistas, artículos de prensa, libros infantiles, novelas gráficas, libros de consejo o información sobre temas como la cocina, la jardinería, o la crisis climática… pero ¡lee mucho!

La primera vez que encuentres una palabra desconocida, decide si es imprescindible conocerla para entender lo que estás leyendo. Si no, ¡sáltala! Seguramente surgirá otra vez, y cada vez que la veas entenderás un poco mejor su significado. Sin embargo, si no aguantas la ambigüedad, utiliza una app de lectura que tiene integrado un diccionario bilingüe. Haz clic en la palabra, y saldrá con una traducción. A veces encontrarás una palabra que ya conoces, pero el escritor la emplea en sentido figurativo o en una frase hecha. Por ejemplo, si ya conoces la palabra «leche» pero no entiendes lo que quiere decir el escritor, haz clic y saldrá no solo la traducción sino también expresiones que utilizan la palabra: por ejemplo, «tener mala leche» (ser una persona de mal humor) o «estar de mala leche» (estar enfadado). (Nota: Tenemos prevista una entrada de blog sobre los muchos usos de «leche» en español.)

Audio-book

Si encuentras audio-libros, tanto mejor… ¡mejorarás tu comprensión auditiva también! Cuando conozcas bien el texto puedes leerlo en voz alta, en coro al mismo tiempo que la voz; así mejorarás tu pronunciación. Tal vez te dé vergüenza hacer esto en el bus o en un café, pero ¡pruébalo en casa!

¡Más estrategias próximamente!